Los días con Dios Noviembre 2022

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Publicación mensual de 130 páginas. La liturgia del mes, los Evangelios comentados, artículos de reflexión y más…

 

Editorial

LA SANTIDAD
Dios nos ha creado “a su imagen y semejanza”, Él mismo nos dice: “Sed santos, porque Yo soy santo”.
La santidad de Dios es el principio, la fuente de toda santidad.

Y, aún más, en el Bautismo, Él nos hace partícipes de Su naturaleza divina, al adoptarnos como hijos suyos. Todos estamos llamados a la santidad, que es plenitud de la vida cristiana. El medio más necesario para lograrlo es el Amor, que Dios ha infundido en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que nos ha sido dado y con el cual amamos a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo por amor de Él. Pero para que el amor fructifique en nosotros, hemos de escuchar la Palabra de Dios y cumplir con las obras de Su voluntad. Con la ayuda de Su gracia participemos frecuentemente en los sacramentos, sobre todo en la Eucaristía, y en otras funciones sagradas, como lo son la de orar de manera constante, entregarnos al ejercicio de todas las virtudes y al servicio a los demás, porque la caridad, como vínculo de la perfección y plenitud de la ley , gobierna todos los medios de santificación. De este modo, somos fortalecidos y guiados en el camino de santidad por la gracia sacramental, donada por Cristo y propia de cada Sacramento. El Señor nos quiere santos en todos los momentos, en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las tristezas. No esperemos a que llegue un tiempo más oportuno; este es el momento propicio para amar a Dios con todo nuestro corazón, con todo nuestro ser y para amar igualmente a nuestro prójimo. Hagamos realidad en nuestra vida la exigencia y llamada de Jesús: «Sed santos como vuestro Padre celestial es Santo».

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