Publicación mensual de 130 páginas. La liturgia del mes, los Evangelios comentados, artículos de reflexión y más…
EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ
El cristianismo es un mensaje de amor.
¿Por qué entonces exaltar la Cruz? Es que, la Resurrección, más que la Cruz, da sentido a nuestra vida. Pero ahí está la Cruz, el escándalo de la Cruz, de San Pablo. Nosotros no la hubiéramos querido. Pero los caminos de Dios son diferentes. Los apóstoles la rechazaban y nosotros también.
La Cruz es fruto de la libertad y amor de Jesús.
No era necesaria. Jesús la ha querido para mostrarnos Su amor y Su solidaridad con el dolor humano. Para compartir nuestro dolor y hacerlo redentor. Jesús no ha venido a suprimir el sufrimiento: el sufrimiento seguirá presente entre nosotros. Tampoco ha venido para explicarlo: seguirá siendo un misterio. Ha venido para acompañarlo con Su presencia. En presencia del dolor y muerte de Jesús – el Santo, el Inocente, el Cordero de Dios – no podemos rebelarnos ante nuestro sufrimiento ni ante el sufrimiento de los inocentes, aunque siga siendo un tremendo misterio.

