Nueva Lectura Octubre 2018

Categoria: - Sep 13, 2018

El significado de “ser humano”

Jaime Nubiola. Profesor de Filosofía de la Universidad de Navarra

Hay quien ha buscado paralelismos entre la superación del aborto en el siglo XXI y la abolición de la esclavitud a lo largo del siglo XIX. No es una comparación exagerada. Todos los que hayan visto la estupenda película de Michael Apted “Amazing Grace” habrán pensado probablemente en el parentesco que une ambas tropelías. En medio de la opulencia del Imperio Británico de finales del siglo XVIII, cuya riqueza se basaba, al menos en parte, en el tráfico y posesión de esclavos, sólo unos pocos alzaron su voz en favor de la abolición de la esclavitud. Nuestra avanzada sociedad occidental
—que se enorgullece legítimamente de sus formidables logros democráticos— pone ahora toda su maquinaria legal e institucional en favor del aborto y son sólo unos pocos quienes dicen que se trata de un trágico error.

España fue lenta en la abolición de la esclavitud. Hubo que esperar hasta 1880 para su prohibición en Cuba. De hecho, uno de los argumentos esgrimidos por los norteamericanos para su intervención en 1898 fue el de la efectiva liberación de los esclavos de la isla. Hoy nos llama la atención que nuestros tatarabuelos —sólo cinco generaciones— fueran tan ciegos para lo obvio: nadie tiene derecho a tener esclavos.

Algo parecido ocurre en el presente. El núcleo del problema es el embarazo no deseado, el hijo no deseado, que es visto como un intruso y que, como es el más débil, es legalmente eliminado. Habría que poner, en cambio, toda la maquinaria del Estado al servicio de las mujeres embarazadas que no quieren recibir a la criatura que se está gestando en sus entrañas. Habría que darles motivos (y también recursos económicos) para que desearan seguir adelante con su embarazo, y para que —si no lo quisieran o no lo pudieran recibir— entregaran después en adopción a sus hijos a tantas mujeres que querrían ser madres y no pueden. De todos modos, cuántas veces es el padre de la nueva criatura quien la rechaza, y la mujer recurre al aborto para no ser a su vez rechazada. Al menos en estos casos, está claro que ese supuesto derecho al aborto es la culminación del viejo machismo represivo.

Algunos gobiernos quieren universalizar un supuesto “derecho al aborto” en favor de todas las mujeres, independientemente de su edad, condición y recursos económicos. Sin embargo, así como nadie tiene derecho a tener esclavos, nadie tiene derecho a matar la vida que germina en el seno de una mujer. Quizá tardemos en verlo, como tardó la abolición de la esclavitud. En ambas coyunturas está en juego qué significa “ser humano”.

Sumario

APERTURA
El significado de “ser humano”…………. 5
SANTUARIOS
El Pórtico de la Gloria………………………….7
EDUCACIÓN
¿Virtuosismo o virtud?……………………..20
VIDA
El dolor que no pasa……………………….. 24
REVISIONISMO
La Ensenada y la
Soberanía Nacional…………………………. 41
VENTANA
Caballo inolvidable…………………………..49
CREER
El hoy de la acción católica………………..51
IGLESIA
Un hombre en la historia…………………..61
EVANGELIZAR
El “albañil” de Dios………………………….70
CONOCER
El lazarillo,
compañero fiel………………………………….82
RECOMENDADOS
A 50 años de una
Encíclica para nuestro tiempo……………86
HALLAZGOS
El Olivo de Fray Martín……………………93
PAUSA
Perdonar………………………………………….98