Los días con Dios Septiembre 2019

Categoria: - Ago 23, 2019

EL AMOR

Lo primero y lo más importante que debemos reconocer sobre el amor es que es todo acerca de Dios. El amor se origina y es agotado por el Dios Trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Jesús nos deja entrever esta realidad en Juan 17. Aquí, en lo que a veces llaman la “Oración Sacerdotal,” Jesús ora por los cristianos, tanto presentes como futuros. Entre otras cosas, le pide al Padre que nos conceda unidad y amor continuo que nos mantenga hasta el
final en medio del odio inevitable del mundo. Jesús también utiliza partes de la oración para centrarse en Sí mismo, específicamente en Su muerte inevitable. Sabiendo muy bien lo que le espera, Él pide que Dios logre lo que se dispuso a hacer al enviar a Su hijo a la Tierra, orando así: “Y ahora, Padre, glorifícame en tu presencia con la gloria que tuve contigo antes de que el mundo existiera.”

La Biblia nos habla del origen del amor, que en realidad está fijado fuera de nosotros mismos, hacia el propio carácter y naturaleza del Dios Trino. Nos muestra el amor de Dios en el sacrificio de Cristo.

Cristo nos insta a amarnos unos a otros relatándonos el Evangelio y también, si es necesario, a corregirnos mutuamente cuando nos hemos sumido en el pecado. Del mismo modo, la Biblia también nos exhorta a amar a los no cristianos con un amor dirigido hacia el cielo, no por conceder la verdad con el fin de ganar el favor, sino por adornar el evangelio a través de nuestra sumisión diaria al Señorío de Cristo. La Biblia dice mucho sobre el amor, pero,
sobre todo, levanta nuestras expectativas y subvierte nuestros paradigmas. Apunta a un océano mientras el mundo permanece ocupado jugando en un charco.

Editorial