Los días con Dios Octubre 2018

Categoria: - Sep 13, 2018

Adherirse a Dios

Los creyentes corremos el riesgo de querer poner a prueba la fe y de querer instrumentarla. Dios se nos ha revelado, nos ha dicho “Soy Yo”, y aun así hurgamos más pruebas so pretexto de comprender mejor a Dios. Parece no bastarnos su propio testimonio; parece que hemos perdido el más elemental sentido de confianza o que ya no somos capaces de reconocer Su singular timbre de voz, ese que se aprecia sonoro y con nítida claridad en lo
profundo del alma, ese que escuchamos un día cuando reconocemos con el pasar de los años la fe que nos había sido dada.

Y también existe otro error en el que podemos sumirnos: identificar la fe como un medio, como un recurso para nuestra felicidad, satisfacción o comodidad: que la consideremos un instrumento de uso personal. Se escucha decir que la fe ayuda a que, por ejemplo, cueste menos la muerte de los seres queridos, entre otros tantos sufrimientos; y es verdad que ayuda, pero la fe no es primariamente amortiguadora de dolores ni dispensadora de cuidados intensivos en momentos de puntual dificultad de nuestra existencia. No creemos para sufrir menos ni para tener una vida más llevadera. Es más, la fe no es nuestra conquista ni nuestra adquisición; no creemos porque hemos conquistado la fe como podríamos alcanzar la cumbre de una montaña; creemos porque la fe nos ha conquistado, porque Dios nos ha conquistado. De ahí que la fe signifique adherirse a Dios confiando en Él plenamente y asintiendo a lo que nos ha revelado.

Editorial