Los días con Dios Noviembre 2019

Categoria: - Oct 12, 2019

Amar a Dios con todo el corazón

¡Qué dulces y llenas de amor son las obras de Dios en nosotros! Si alguno pudiera conocerlas, se encendería tal fuego de amor en su corazón que, si pudiese extenderse y realizar su obra como lo hace el fuego material, en un instante consumiría todo lo que puede arder. (SANTA CATALINA DE GÉNOVA). Amar significa viajar, correr hacia el objeto amado. Dice la Imitación de Cristo: el que ama corre, vuela, goza. Así pues, amar a Dios es un viajar con el corazón hacia Dios. Viaje bellísimo, y el más interesante de todos porque el viaje del amor de Dios es maravilloso. El viajar comporta a veces sacrificios, pero estos no nos deben detener. Jesús está en la cruz, ¿lo quieres besar? ¿No puedes por lo menos inclinarte hacia la cruz y dejar que te puncen algunas espinas de la corona del Señor? Dios es demasiado grande, como para dedicarle unas pocas migajas de nuestro tiempo y de nuestro corazón. Él es un bien infinito y será nuestra felicidad eterna; el dinero, los placeres, las fortunas de este mundo, en comparación, son apenas momentos fugaces de felicidad. No sería sabio dedicar tanto de nosotros a estas cosas y tan poco de nosotros a Jesús. Señor: has querido que nosotros te amaramos, porque en rigor no podíamos conseguir la salvación más que amándote. Y nosotros ni podríamos amarte, a menos que este amor viniera de Ti. Como lo afirma tu apóstol predilecto, Tú nos amaste primero y Tú amas primero a los que te aman (cfr. 1 Jn 4, 10). Pero nosotros te amamos por la caridad y el amor que Tú mismo has puesto en nosotros. (Guillermo de San Thierry, La contemplación de Dios, 14).

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