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SUCEDIO
El día más largo del siglo XX
Primera entrega

El 6 de junio de 1944, durante la segunda Guerra Mundial, las tropas aliadas desembarcaron en las playas de Normandía. El  llamado "Día D" fue el inicio de la derrota del Eje y pasó también a la historia como "el día más largo del siglo".


A principios de 1943, la Alemania nazi había conquistado la totalidad de Europa, a excepción de España, Portugal, Suiza y Suecia, que mantenían unas ambiguas y serviles neutralidades. Hitler había logrado en el curso de cuatro años cumplir aquel 
sueño que ni aún Napoleón había conseguido:
someter a 14 países, establecer una hegemonía absoluta e incontestable en todo el Viejo Mundo, propagar la ideología nazi en cada rincón del continente, de los Balcanes a Escandinavia, de los Urales a los Pirineos.
Sólo la orgullosa y belicosa Inglaterra, la Pérfida Albión, se había mantenido en pie contra la avalancha nazi. Una lucha dispar, desigual, que en 1944 ya había agotado a las dos potencias en una de las más salvajes y encarnizadas luchas ofensivas de la guerra moderna, sin que con ello ninguno de los dos países en pugna pudiera acabar con el otro.

El Reich se resquebraja

A principios de 1944, el régimen nazi comenzaba a mostrar sus primeros síntomas de descomposición e Inglaterra se veía refortalecida por la decisiva participación de los americanos, quienes estaban resueltos a evacuar Europa de la presencia nazi. El duro año de 1943 había quedado atrás y ahora Inglaterra podía considerar objetivamente la invasión de la Europa 
ocupada para cambiar definitivamente el orden de las cosas, de la resistencia activa que llevaba a cabo Inglaterra desde su pequeño territorio insular, a la ofensiva continental.
Churchill había encargado a lord Louis Mountbatten en agosto de 1943 el estudio de un plan de ofensiva sobre el continente por medio de una operación conjunta por mar y aire. Se utilizaría la estrategia del asalto, cosa que no tiene nada de revolucionario si se trata de un pequeño comando, pero que sí resulta original cuando se trata de un ejército de un millón de hombres.
Por su parte, Hitler sabía que de poner un pie los aliados en el continente, ya no se los podría arrojar jamás. Su apuesta era que lograría repelerlos por cualquiera que fuese el frente que utilizaran para la incursión. Sus cálculos indicaban que las tropas aliadas vendrían desde la misma Inglaterra y es por ello que ordenó construir la más gigantesca fortificación con que contaban los alemanes: el famoso Muro del Atlántico.
Eran millares de casamatas antiaéreas, provistas de cañones de 16 pulgadas que miraban hacia el Atlántico norte y que podían eventualmente, destruir a la más poderosa flota que intentara una embestida por aquella latitud.
Los aliados estaban conscientes de que debían hacer frente a un bastión prácticamente inexpugnable y que aún más, se encontraba preparado para recibirlos.

Calais o Normandía

Sin embargo, por imposible de franquear que pareciera el obstáculo, británicos y americanos estaban decididos a llevarlo a cabo. En enero de 1944 el general Eisenhower es nombrado comandante supremo de la campaña secundado por el mariscal Tedder, el general Montgomery y el almirante Ramsay.
Los americanos son partidarios de desembarcar por el Paso de Calais, mientras que los británicos sostienen hacerlo por Normandía. Calais es el punto más cercano con Inglaterra, lo que haría el ataque más sorpresivo y fulminante; pero en Normandía las zonas de los puertos de Cherburgo y Le Havre son las más desprotegidas.
El plan de ataque comenzó a trazarse desde principios de enero como un desembarco en la zona de Normandía. Esto significaba que una flota de casi cinco mil buques debía recorrer una distancia de 235 kilómetros sin ser advertida.
Rommel sabía que la ofensiva se produciría, que era inevitable, era sólo cosa de esperar. "Las primeras veinticuatro horas de la invasión serán decisivas... De su resultado depende el destino de Alemania... Tanto para los aliados como para Alemania, será el día más largo", dijo.
La organización del desembarco es una de las operaciones logísticas más complejas que registran los anales de la guerra. 
La cuidada preparación debía intentar reducir el margen de azar del que dependía finalmente el éxito de la operación.
Uno de los aspectos básicos que había que determinar, era la fecha. Dado el carácter aéreo-anfibio de la operación había que considerar la tabla de mareas, condiciones meteorológicas y horarios del sol. Lo ideal, era una combinación imposible. 
Debía ser una noche lo suficientemente oscura como para que ocultara el desplazamiento naval, pero también lo suficientemente clara como para permitier a los paracaidistas y fuerzas aéreas alcanzar sus objetivos. Esto debería combinarse con un día de baja marea para que se contara con un importante trecho de arena más allá de los campos minados de que estaba sembrada la costa.
La operación en el Atlántico debía ir acompañada de una ofensiva en el Mediterráneo y precedida de un importante bombardeo de zonas estratégicas.
Para reducir el número de víctimas civiles, los aliados cuentan con la Résistence, que induciría a la población a abandonar las ciudades al momento de los bombardeos.
Desde luego, los paracaidistas serán una de las articulaciones claves en el teatro de operaciones. Ellos deberán resolver la batalla prácticamente por sí solos, ya que no habrá oficiales de alto rango en los primeros momentos. En otras palabras, una vez en suelo francés, cada hombre estará a merced de su propia suerte. Saben que la posibilidad de volver vivos es de 30 sobre 100.
El Intelligence Service británico se ocupa de labores más sutiles. El MI.5 del ejército inglés, encargado del contraespionaje, ha logrado establecer una activa y vasta red de contraespías  alemanes funcionando desde Inglaterra. Estos contraespías del MI.5, nutren al servicio de inteligencia alemán, el Abwehr, de informaciones contradictorias o simplemente falsas que tienen por objetivo inducir a los alemanes a pensar que el desembarco se hará en la zona de Calais y que hay un importante ejército estacionado en la zona de Kent, ejército del todo inexistente y fabricado a partir de un diluvio de comunicaciones radiales que hacen suponer un afanoso tráfico de contingentes y una vasta instalación militar.
La farsa llega al extremo de crear una flota de grandes proporciones en la costa este, que cualquier sobrevuelo de reconocimiento alemán pueda avistar. En verdad no son más que estructuras de madera cubiertas por lona pintada. Su aspecto 
desde el aire resulta más que satisfactorio.
Las falsas informaciones enviadas por agentes dobles son creídas por completo por los servicios de información alemanes, a tal punto que Hitler acepta la creencia generalizada de que el desembarco sería en la zona de Calais.

Confusiones

Los alemanes, en tanto, hacen sus previsiones del desembarco que ha de venir. Rommel ha sido el hombre clave en la fortificación de la costa.Su explosiva obra en la costa incluía los célebres "espárragos de Rommel", estacas de madera que al más mínimo contacto detonaban una poderosa mina; los "cascanueces", los "erizos checos", los "burros movedizos", y los "lanzallamas automáticos", que consistían en mangueras conectadas a grandes tanques de petróleo cuyo accionar dependía de cualquier golpe involuntario, lo que desataba un verdadero muro de fuego.
Los alemanes pensaban, acertadamente, que un fracaso en el intento del desembarco significaría la ruina de los ejércitos aliados. Los aliados por su parte, estaban jugando el todo por el todo.
En las proximidades del Día D los aliados ejecutaron una serie de escaramuzas destinadas a confundir al enemigo. Pequeñas flotillas de barcos menores zarpaban de Inglaterra hacia la zona de Calais arrastrando inmensos globos mientras algunos aeroplanos dejaban caer largas tiras de aluminio.
Esta artimaña lograba registrar un "eco" en los radares alemanes, semejante al de una inmensa flota. Aviones que sobrevolaban suelo francés arrojaban muñecos de madera en paracaídas y otros regueros de cintas de aluminio. El objetivo era enervar y fastidiar a los alemanes, cosa que consiguieron cabalmente.
El grueso de la operación ya estaba del todo afinado. Las fuerzas aliadas estaban compuestas de la siguiente manera: 17 divisiones británicas, 20 divisiones norteamericanas, 1 división francesa, 1 división polaca, 5.049 aviones caza, 3.467 bombarderos pesados, 1.645 bombarderos medianos, 698 aparatos diversos, 2.316 aviones de transporte, 2.591 planeadores, 233 lanchas grandes de desembarco capaces de llevar tanques, 835 lanchas de desembarco de tropa, 6 acorazados y dos monitores, 22 cruceros, 93 destructores, 159 buques menores, 255 dragaminas.
El resto de la flota, de 5.333 unidades, la constituían buques mercantes destinados al traslado de tropas o de material de abastecimiento. Este magnífico ejército sólo espera su hora y desde el día 2 de junio se mantiene la alerta roja. Los jefes del Alto Mando, Eisenhower y Montgomery, sólo aguardan que mejoren las condiciones de tiempo. Ya el día 2 las radios británicas han transmitido el santo y seña que la Résistence francesa ha convenido para señalar el momento del ataque.

Tensa espera

Este santo y seña es un poema de Verlaine que dice: "Los interminables sollozos /de los violines/ del otoño/ hieren mi corazón/ con su monótona/ languidez". La primera parte, hasta la palabra "otoño" ha sido trasmitida continuamente los días 1 y 15 de cada mes desde el principio de año. La segunda parte se difundió por primera vez el día 2 poniendo en movimiento la vasta y activa red de los maquís (partisanos) cuya principal misión sería la de sabotear toda la red ferroviaria desde el centro de Francia hasta la costa atlántica.
Aquí ocurre uno de los misterios más confusos de este episodio del desembarco. Dicho mensaje en clave con los versos de Verlaine debía ser del todo secreto y, sin embargo, no lo era. Los alemanes lo conocían desde octubre de 1943. Un partisano francés había revelado la clave durante una sesión de tortura del jefe de la Abwehr en París quien había registrado diligentemente esta vital información. Pero aquí se conjugan varios elementos como para que este dato clave no fuera nunca 
utilizado. Desde luego la Abwehr estaba pasando ya en 1943 una grave crisis que había resentido su credibilidad. El alto mando del ejército alemán desconfiaba de plano de las informaciones de dicho servicio. En otras palabras, nadie les prestó atención.
Lo cierto es que aquellos primeros días del mes de junio los alemanes daban descartaban el hecho que la invasión fuera inminente. Un frente de mal tiempo en el Canal de la Mancha con vientos de 60 kilómetros y olas de 12 metros parecían hacer imposible cualquier intento de zarpar.El mismo Rommel decidió partir a Alemania a celebrar el cumpleaños de su mujer. En el muro del Atlántico todo era tranquilidad.
Mucho se ha comentado respecto de la pasmosa torpeza de las tropas alemanas al no advertir el desplazamiento de esta gigantesca flota sino hasta que la tuvieron en sus propias narices. Los vigías del Muro del Atlántico llevaban años esperando un ataque que nunca se producía, en una vigilia enervante que había terminado por adormecer sus sentidos. Las buenas dotaciones destinadas en un principio al Muro, debieron ser trasladadas a frentes más críticos como Rusia e Italia. En su lugar, se puso a prisioneros rusos o enfermos.

El "día D"

El tiempo corre y en el alto mando aliado aún no hay luz verde. La marejada en el Canal hace inconveniente zarpar. 
Montgomery es partidario de partir de todas formas, Eisenhower es más cauteloso en la medida que no mejoren las condiciones climáticas. Teme que el cruce del canal con semejante marejada signifique una llegada a Francia con todos sus hombres mareados por el cabeceo de los barcos.
Corre el día 5 de junio y el centro de meteorología pronostica una mejoría parcial en el estado del tiempo que deberá durar unas 36 horas. Ante estos informes, Eisenhower y su cuerpo de generales deliberan apresuradamente. Es un ahora o nunca. 
Se resuelve dar el vamos a las diez treinta de esa misma noche.
Mientras, los alemanes aprovechan el mal tiempo para descansar de la tensa espera. Meyer, que había estado al tanto de los mensajes cifrados había anotado el día 2 de junio: "No hay indicios de una invasión inminente"...
A las diez treinta, la flota se pone movimiento. Minutos antes 9.210 aviones comienzan el más colosal bombardeo de la guerra. La zona de Normandía es brutalmente arrasada. Durante el Día D fueron arrojadas 11.912 toneladas de explosivos en la reducida zona de Cherburgo a Le Havre. La primera fase ha comenzado. Churchill ha insistido hasta el último momento para que se lo deje abordar alguno de los barcos de asalto pero Eisenhower y el mismo rey se oponen a tal locura.
Seis semanas después, ya todo está jugado. El mismo Ike Eisenhower se ha embarcado en una nave. El único que se queda en la más absoluta soledad es el premier inglés, Winston Churchill quien pasa esta tensa noche de la madrugada del 6 leyendo una novela del Oeste para disipar sus nervios.
A las cuatro de la mañana ya aparecen en el horizonte 6 acorazados, 23 cruceros, 122 destructores y 360 torpederas que apuntan sus cañones hacia las fortificaciones del Muro del Atlántico. Estas se revelarían mucho menos resistentes que lo que los alemanes pensaban. La razón de esto no es un mal cálculo de la ingeniería alemana sino una de las anécdotas más sabrosas de este episodio.
En la construcción de las fortificaciones participaron básicamente "voluntarios" franceses que debían trabajar largas jornadas bajo el látigo alemán. Los maquís habían dado instrucciones a estos desdichados obreros.
Cada uno de ellos debía introducir tres terrones de azúcar en la mezcladora de cemento. Estos terrones producen en el cemento una reacción química que forma sacarato de calcio, con lo que el concreto armado pierde buena parte de sus cualidades.

En el próximo número
Segunda entrega.






 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 





Las playas de Normandía, hoy.

 

 

 

 

 


 

 


Fenómenos
El retorno del paganismo

Cada día nuevas formas de paganismo ganan espacio en la sociedad mundial.

Londres (Zenit).- Mientras los políticos europeos continúan bloqueando cualquier mención al cristianismo en el borrador de la constitución del continente, funcionarios de todo el mundo adoptan cada vez más medidas favorables a la vuelta del paganismo precristiano.
Dinamarca ha anunciado que permitirá a un grupo que adora a Thor, Odín y otros dioses nórdicos la celebración de matrimonios válidos legalmente, informaba el 5 de noviembre Associated Press. ´Sería un error no reconocer a la religión indígena de este país¹, afirmaba Tove Fergo, ministro del gobierno para asuntos eclesiástico y sacerdote luterano.
El grupo de 240 miembros Forn Sidr pidió su reconocimiento en 1999, declaraba su presidente, Tissel Jacobsen. Cerca de 1.000 personas adoran en Dinamarca a los antiguos dioses, constataba.

Discriminación o paganismo

Al otro lado del océano, el juez federal de Estados Unidos en el Estado de Virginia dictaminó a favor de un wicca al que se prohibió que dijera una oración al comenzar una reunión del consejo del condado de Chesterfield. El juez de distrito Dennis Dohnal declaró que el consejo discriminó a Cindi Simpson al prohibirle unirse al grupo de representantes religiosos que iba a elevar las invocaciones.
Los wicca se consideran a sí mismos como brujos, paganos o neo paganos, y dicen que su religión se basa en el respeto por la tierra, la naturaleza y el ciclo de las estaciones. La Unión Estadounidense de Libertades Civiles de Virginia, así como Estadounidenses Unidos por la Separación de la Iglesia y el Estado, interpusieron la demanda a nombre de Simpson tras el rechazo del consejo.
Los wicca también están presentes activamente en Canadá, donde celebraron el solsticio de invierno, informó el 22 de diciembre el Vancouver Sun.
Heather Botting, capellana pagana de la Universidad de Victoria, declaró al periódico que el solsticio, que marca el día más corto del año en el hemisferio norte, es un día sagrado.
Botting, ex testigo de Jehová, fue nombrada por las autoridades de la universidad hace cinco años. También se le autorizó la celebración de matrimonios. En la capilla interconfesional de la universidad, los 30.000 miembros que forman la comunidad estudiantil pueden tener la oportunidad de marcar el solsticio con danzas que reverencian los cuernos del macho cabrío como símbolos del ciclo de la vida. Los danzantes sumergen un cuchillo ceremonial en una caldera de vino, para simbolizar la unidad de la divinidad masculina y femenina.
En el área de Greater Victoria, con 280.000 habitantes, más de 1.000 personas declararon oficialmente ser paganos a los entrevistadores del censo canadiense, afirmaba el Vancouver Sun. El paganismo es la religión de más rápido crecimiento en Canadá, según Statistics Canada. Hay 21.080 paganos declarados en Canadá.
Las cifras del censo subestiman la extensión de los wicca, afirma Inar Hansen, vicepresidente de la Club Pagano de Estudiantes Thorn and Oak, con 150 miembros. Hansen afirma que decenas de miles de residentes de la costa oeste de Canadá practican el paganismo.
Entretanto, en el estado de Victoria, Australia, tiene lugar una batalla legal entre Olivia Watts, autoproclamada bruja y transexual, y Rob Wilson, cristiano.
El conflicto comenzó el pasado junio cuando Wilson, miembro del consejo de Casey, en el área municipal de Melbourne, publicó una advertencia en contra de un culto satánico que, según Wilson, estaba asumiendo el control de la zona. Watts, que fue mencionada en el decreto de Wilson, llevó el tema a la Comisión de Iguales Oportunidades. El tribunal civil y administrativo de Victoria también analizará el caso Watts, quien está recibiendo ayuda de la Pagan Awareness Network con sede en Sydney.

Renacimiento para los Blair

El 26 y el 27 de enero, el periódico Guardian publicaba en Gran Bretaña amplios extractos del nuevo libro de Francis Wheen, ´How Mumbo-Jumbo Conquered the World: A Short History of Modern Delusions" (Cómo Mumbo-Jumbo conquistó el Mundo: Historia Breve de las Desilusiones Modernas). Wheen relata el aumento de los gurúes, espiritualistas y creencias clasificadas como paganas. Uno de los gurúes modernos de más éxito es Deepak Chopra, que gana cerca de 20 millones de dólares al año. Desde su aparición en el show televisivo de Oprah Winfrey en 1993 -que le llevó a vender 400.000 ejemplares de su libro en una semana- Chopra ha escrito otros 25 libros.
Dirige el Centro Chopra para el Bienestar en La Jolla, California. Sus admiradores alcanzan un gran abanico de personalidades, desde Michael Jackson hasta Mijaíl Gorbachov y Hillary Clinton.
Wheen también cuenta que Cherie Blair, la esposa del primer ministro británico, está interesada en formas alternativas de espiritualidad. Entre sus actividades, cabe destacar la invitación a un experto en feng-shui para que recoloque los muebles en el 10 de Downing Street, y el uso de un ´colgante mágico" conocido como Protector Bioeléctrico, que tiene ´una estructura de cristales de cuarzo especialmente cortados" que rodean al portador con ´un capullo de energía¹ para salvaguardarlo de fuerzas malvadas. Tanto Cherie como Tony Blair se sometieron a una experiencia de renacimiento maya mientras estaban de vacaciones en México en el 2001.
También se está haciendo cada vez más popular en Inglaterra la Cábala, una antigua filosofía hebrea. En Kabbalah Center de Londres -cuyos locales, según se informó, fueron pagados por la cantante Madonna con 3,5 millones de libras (6,3 millones de dólares)- los seguidores pueden comprar libros, inscribirse para un curso de diez semanas, o comprar botellas de agua cabalística.
Según cifras recientes, menos de un 3% de los londinenses asisten con regularidad a la iglesia. Al mismo tiempo, florecen prácticas no cristianas como la Cábala, el budismo, el hinduismo y la curación con cristales.
Para muchos occidentales, especialmente las mujeres, se ha convertido en norma dominar el canto budista en una clase de meditación, aprender antiguas filosofías hindúes en una clase de yoga, encender una vela (aromaterapia) y decir una oración (a un Dios innombrado) al regresar a casa. Otro signo del triunfo de las espiritualidades alternativas ha sido el reciente fichaje de un editor espiritualista por la revista británica para mujeres Cosmopolitan.


Navidad sin Cristo


Mientras el paganismo gana protección legal, el cristianismo continúa marcado por la exclusión. Las pasadas navidades, por ejemplo, la Cruz Roja británica prohibió la mención de Jesús en sus tiendas. También vetó las tarjetas de Navidad con imágenes de la natividad y los calendarios de adviento que mostrasen a María, José y los Tres Reyes Magos.
Mientras tanto, la tarjeta de Navidad enviada por la secretaria de cultura del Reino Unido, Tessa Jowell, mostraba a bailarines hindúes y dibujos de mezquitas. Lo que dejó de mostrar fue cualquier mención a Jesús o a las Navidades.
Y en Australia, el ministro de transportes del Estado de Victoria, Peter Batchelor, eligió una tarjeta de navidad con una imagen tomada de la mitología de los aborígenes, sin ninguna referencia cristiana.
El parlamento de Escocia también suprimió cualquier referencia al cristianismo en sus tarjetas. Esto ha sido demasiado, incluso para un autodeclarado agnóstico como Jim Sillar: "Tales decisiones no tienen que ver con el hecho de mostrar una mayor tolerancia con las religiones no cristianas -observaba-. Todavía no me he encontrado con un solo judío, musulmán, hindú o sikh que nos objete el tener a Cristo como centro de la Navidad. Quita a Cristo y tendrás una celebración pagana", señaló.


Prejuicios anticristianos

Profundizando en la razón que está detrás de los prejuicios anticristianos, Christine Odone, redactora jefe de la revista británica New Statesman, comentaba que las ´clases parloteantes¹ comparten un prejuicio común contra los cristianos. En un extracto de la conferencia anual dada en Tyndale, Odone observaba que en una era que valora la libertad individual, los cristianos creen en la autoridad y tienen un sentido claro del bien y del mal. ³La certeza moral se enfrenta al espíritu de la época², observaba.
Y esto ciertamente ´hace resaltar la debilidad del edificio que hospeda la moral secularista¹.
Recristianizar una sociedad cada vez más pagana no será fácil.

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