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Valor Histórico de
los Hechos de los Apóstoles |
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desconfianza que, entre los críticos racionalistas, tuvo la historicidad
de los Hechos, ha cedido en las últimas décadas. Para los críticos
católicos y para la tradición cristiana, el libro de san Lucas ha tenido
siempre un altísimo valor histórico. Lucas muestra haber hecho una labor
de recopilación, valoración e interpretación de fuentes muy profunda,
seria y rigurosa que le califican, humanamente hablando, como gran
historiador. La síntesis que él nos ofrece, ha resistido excelentemente
las objeciones de conjunto y aun de detalle de los más exigentes
críticos se-rios de la actualidad. Claro está que a él no le interesaba
la "pura historia científica" como interesa a un investigador
moderno; Lucas no pretende hacer "historia por la sola historia"
sino que es un escritor religioso, que parte de aconte-cimientos realmente
sucedidos. Aunque muchos de sus relatos no pueden confrontarse con otras
fuentes historiográficas, las coordenadas geográficas, cronológicas,
sociológicas, y políticas, confrontadas con la historia profana, la
geografía y arqueología, y aun los otros escritos neotestamentarios,
especialmente las cartas de S. Pablo, son muy sólidas, y presentan
coincidencias exigibles para concederle la mejor veracidad histórica. Esta meticulosidad por lo realmente sucedido se observa también en lo relativo a la trasmisión de los muy numerosos discursos, sobre todo de Pedro y Pablo, comentados en los Hechos. Causa admiración la coherencia de contenido, estructuras y fórmulas de cada uno de esos discursos con las circunstancias que críticamente hoy día pueden reconstruirse cada uno de ellos. De tal modo esto es así, que podemos afirmar el sumo cuidado con el que Lucas se informó de los discursos en los que él no fue testigo. En conclusión, los discursos publicados ofrecen un altísimo grado de historicidad y credibilidad, al mismo tiempo que patentizan la ejemplar honradez con la que Lucas supo informarse y resumir el contenido de cada uno de ellos. Tal grado de credibilidad histórica refuerza el valor de los Hechos como testimonio doctrinal de la fe de la primitiva Iglesia Cristiana, regida por los Apóstoles y guiada a cada paso por la fuerza invisible y muchas veces también visible del Espíritu Santo: de ahí el alto valor paradigmático de este libro para la fe y la doctrina de la Iglesia de todos los tiempos. Finalmente, unas palabras sobre los llamados sumarios que aparecen en los Hechos. Los suma-rios son resúmenes que sintetizan, compendian o generalizan en muy pocas palabras, series de episodios, a los que van unida, de modo más o menos importante, una interpretación o valo-ración doctrinal. Existen en casi todos los libros canónicos del Nuevo Testamento. En los Hechos se exhiben muchos (por ejemplos, 2,42-47; 4,34-35; 5,42; 8,25; etc.). Los mismos sirven para dar estructura coherente a los episodios pormenorizados y no distraer la atención del lector de otros muchos detalles, de los que el hagiógrafo no estima oportuno entretenerse. Lucas hace en ellos una labor verdaderamente inteligente y original, aunque para una cierta parte de ellos puede ha-berse basado en ciertos sumarios ya confeccionados, bien por escrito o bien en la tradición oral precedente. Fuente: Enciclopedia GER. |
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